El muro de la electricidad: por qué las Big Tech están gastando 700 mil millones de dólares en algo que no pueden enchufar
- Julio Daniel Goldestein
- 7 may
- 2 min de lectura
Cinco empresas —Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle— van a gastar entre 700 y 725 mil millones de dólares solo en 2026 en infraestructura de data centers e inteligencia artificial.
Es más del triple de lo que gastaron en 2024. Ya no son solo “empresas de tecnología”: son empresas de infraestructura física que están construyendo una nueva capa de civilización sobre una red eléctrica que simplemente no da abasto.
El cuello de botella ya no son los chips, ni el capital, ni la demanda.
El cuello de botella es la electricidad.
Microsoft tiene un backlog de 80 mil millones de dólares en pedidos de Azure que no puede cumplir porque la red no entrega la energía. Goldman Sachs estima que la capacidad de data centers en EE.UU. tiene un déficit de 11 gigawatts hoy y llegará a 40 gigawatts en 2028. La cola de proyectos esperando conectarse a la red es de 1,4 a 2,6 terawatts con esperas de 4 a 5 años. Los transformadores eléctricos tardan 128 semanas en llegar.
Los ingresos de IA crecen fuerte (Microsoft ya tiene un run rate de 37 mil millones anuales, +123 % interanual), pero la relación ingresos-capex sigue por debajo de 0,3. Por cada dólar de ingreso de IA se gastan más de tres en capex.
Y aquí viene lo más interesante: da igual si la IA es un éxito rotundo o un fracaso histórico.
• Si la IA funciona → la demanda de electricidad explota durante décadas.
• Si la IA falla → los data centers ya están construidos, los contratos de compra de energía ya están firmados y cientos de miles de millones en infraestructura van a consumir electricidad de todos modos.
El GPU puede depreciarse.
El kilowatt-hora no.
China controla el 85-90 % del procesamiento de tierras raras y componentes críticos para la red eléctrica. Mientras tanto, el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de tensión y la demanda global de energía para data centers se proyecta en 1.350 terawatts-hora para 2030 (un aumento del 220 % desde 2023).
La brecha entre los 700 mil millones que se están invirtiendo y la realidad de la red eléctrica es la verdadera oportunidad de inversión de esta década.
Recomendación como economista:
Olvídense de las narrativas románticas de “IA transforma todo”. La jugada ganadora, tanto en el escenario alcista como bajista, es energía y todo lo que la produce y transporta. Posiciónense en utilities, nuclear, gas natural, infraestructuras de transmisión y commodities energéticos. El poder no miente.
Desde Ra’anana seguimos observando cómo se construye (o no) el futuro.
Am Israel Chai 🇮🇱


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